¿Por qué cuesta más mantener el peso con los años?

Hay una escena que se repite: los mismos hábitos de siempre, la misma talla de siempre… hasta que un día la ropa empieza a sentar distinto. La explicación que todos tenemos a mano es «el metabolismo se ha ralentizado». Es la más popular y, en buena parte, la menos precisa.
Un amplio estudio sobre gasto energético publicado en 2021 en la revista Science observó que, una vez ajustado por el tamaño corporal, el gasto energético se mantiene bastante estable entre los 20 y los 60 años. Dicho de otro modo: el metabolismo, por sí solo, explica menos de lo que pensamos. Lo que sí cambia, y mucho, es nuestra vida.
Cinco factores cotidianos que influyen
- La alimentación cambia sin avisar. Llegan el trabajo, los horarios largos, las comidas rápidas y el picoteo entre horas. Nadie decide comer peor; simplemente ocurre.
- Nos movemos menos de lo que creemos. En la etapa de estudiante el movimiento era constante: escaleras, trayectos a pie, deporte. Un trabajo sentado lo elimina casi todo, y dos horas de gimnasio a la semana no compensan ocho horas diarias en la silla.
- Dormimos menos. El sueño influye en las hormonas relacionadas con el apetito y la saciedad. Dormir poco de forma habitual se asocia con más hambre al día siguiente.
- El estrés se acumula. Las semanas exigentes suelen traer horarios desordenados, comidas a deshoras y más picoteo «emocional».
- La masa muscular disminuye poco a poco si no se entrena, y con ella parte del gasto energético diario.
La buena noticia: casi todos estos factores dependen de hábitos que podemos ajustar, poco a poco.
Tres ajustes sencillos que suman
Un par de vasos de agua antes del café. A veces confundimos sed leve con hambre, y un poco de limón lo hace más agradable.
Fruta entera, copos de avena o una cucharada de semillas molidas. La fibra ayuda a sentirte saciado durante más tiempo.
Treinta minutos de paseo al día, subir escaleras o bajarte una parada antes. La constancia gana a las sesiones heroicas de un día.
Los complementos alimenticios pueden acompañar estos cambios, pero nunca sustituirlos. Si quieres perder peso, lo más eficaz sigue siendo una dieta equilibrada y adaptada a ti, idealmente con la orientación de un profesional sanitario o un dietista-nutricionista.
Artículo informativo de carácter general. No sustituye el consejo médico ni nutricional individualizado. Referencia: Pontzer H. et al., «Daily energy expenditure through the human life course», Science, 2021.
